martes, 14 de febrero de 2012

Clemente, no te quedes con la gente




Llevaba tiempo intentando escribir algo sobre Javier Clemente y, ahora que vuelve al primer plano de la actualidad, es el momento ideal para hacerlo. No esperen alabanzas y loas al nuevo entrenador del Sporting de Gijón. No encuentro motivo alguno para hacerlo.

El técnico vasco nunca ha sido santo de mi devoción. Las personas que están, o creen estar, por encima del bien y del mal no son de mi agrado. A esto se le une que no comparto su manera de entender el fútbol. Y además, creo que es un entrenador sobrevaloradísimo, que ha tenido cinco o seis años buenos en una carrera de más de treinta. Acumula más fracasos que éxitos, y quedan ya muy lejanos en el tiempo la Liga de 1983, el doblete del año siguiente con el Athletic y aquella final de Copa de la UEFA con el Espanyol, en la que desperdició un 3-0. Después de eso, muchísimas sombras en el currículum de entrenador que anda peleado con medio mundo.

Al frente de la selección Española no hizo nada relevante y su salida fue patética. Tras caer en la fase de grupos del Mundial de Francia, perdió el primer partido de la clasificación para la Euro de 2000 frente a Chipre. A los pocos meses de este lamentable partido llegó al banquillo del Betis, que era colista de Primera. Consiguió salvar al club verdiblanco pero no conectó con la afición bética. Pasó con más pena que gloria por la Real Sociedad, el Olympique de Marsella, el Espanyol, el Athletic y la selección de Serbia, y tiene el dudoso honor de haber descendido con el Tenerife (sustituyendo a Mel), el Murcia y el Valladolid.

Otro de sus recientes fracasos ha sido al frente de la selección de Camerún, a la que no logró clasificar para la recién terminada Copa de África. En su etapa al frente de los leones indomables, Clemente no convocó a Emaná porque jugaba en un equipo militaba en Segunda División. Sin embargo, si convocó al archiconocido Devalois Ngako, que se encontraba sin equipo y que entrenaba con el Lemona, de 2ª B, asegurando Clemente que ese jugador iba con Camerún por su potencial. Las cosas de Javi, descabelladas a más no poder, como cuando alineaba de inicio con España a Abelardo, Alkorta y Voro de centrales, con dos laterales y con un doble pivote formado por Nadal y Fernando Hierro. Espectaculares sus conceptos futbolísticos. La última perla ocurrió hace pocos días. Clemente critico hace meses a “Don Manué”, pero la semana pasada dijo que el Betis le debía mucho a Lopera. Creo que se equivocó y que hubiera sido más correcto decir que el Betis debe mucho gracias a Lopera.

Parece que hay quienes no aprenden y siguen confiando en este entrenador para sus equipos. A mi hace tiempo que dejó de engañarme. No creo en sus formas y métodos y auguro un triste futuro para el Sporting. Sus dirigentes sabrán.

domingo, 12 de febrero de 2012

Al límite pero muy merecida

Real Betis Balompié 2 (Rubén Castro y Nelson) – Athletic Club de Bilbao 1 (Javi Martínez)

El volvió a ganar tras más de un mes sin hacerlo. Lo hizo ante un rival que aspira a cotas superiores a los verdiblancos, y lo hizo además merecidamente, porque fue siempre superior al conjunto de Marcelo Bielsa.

A los diez minutos Rubén Castro ya había adelantado a los béticos con un extraordinario gol. A la buena jugada entre Montero y Molina se le unió una perfecta definición del canario que, con clase, se la puso a Iraizoz lejos de su alcance con una rosca elegantísima. El Betis mejoró considerablemente la imagen ofrecida en Mallorca. Presionó mucho la salida del juego bilbaíno, con un Iriney espectacular. El brasileño fue el mejor de todos los futbolistas que pisaron la hierba del Villamarín. A su ya típica lucha le añadió velocidad en la distribución del balón. El partido pareció torcerse cuando, pasado la veintena de minutos, Javi Martínez cabeceó al fondo de la portería un saque de esquina. Era lo único que les podía meter en el partido a los visitantes, porque Muniain y Llorente casi nunca pudieron con la defensa bética. Especial mención merece el partido de Paulao, que secó al delantero de la Selección con un derroche físico muy destacable. Fue un bonito duelo entre dos portentos físicos que se inclinó hacia el lado local. La única vez que Llorente ganó esta particular batalla, acabó con un testarazo que se colaba y que tuvo como respuesta una gran parada de Fabricio, ya entrada la segunda mitad. Antes del descanso, Montero desperdició una clara ocasión, enviando el balón al palo tras una gran pared con Molina.

Al Betis se le puso el partido muy de cara con la justa expulsión del goleador rival. El dominio bético se incrementó y Rubén Castro tuvo el 2-1 tras una gran asistencia de Beñat. El tiro de Rubén lo desvió el portero vasco al palo, y el posterior rechace lo envió Salva Sevilla a gol, pero el almeriense estaba en fuera de juego y el tanto fue anulado. Poco después no llegó por poco a un rebote de la defensa rival. El partido moría y el Betis no conseguía aprovechar la superioridad numérica para ganar el encuentro. En el 90, un saque de esquina lo cabeceó Dorado en el primer palo y el remate lo desvió Ekiza con la mano. El penalti no fue señalado, pero en el nuevo córner llegó el gol de la victoria bética. Beñat la puso al área y el rechace de la defensa se fue hacia la frontal. Por allí apareció Nelson para empalmar el balón con potencia. El magnífico golpeo del caboverdiano se coló en la portería sin que nada pudiera hacer Iraizoz. El Betis, como frente al Valencia, conseguía ganar el partido in extremis, pero con todo merecimiento.
Estos tres puntos son de vital importancia y el Betis aleja el descenso hasta los tres puntos. Con la actitud y la entrega de este partido el Betis no debería pasar agobios. De eso se trata. Que nunca aparezca más el Betis de Mallorca,


LO MEJOR: la victoria, el juego y el partidazo de Iriney.
LO PEOR: que no cerrara antes el partido.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Un loco muy cuerdo


El sábado vistita el Villamarín el Athletic Club de Bilbao. El club vizcaíno lleva una temporada magnífica, peleando por los puestos europeos y, desde anoche, es finalista de Copa. Y todo esto, con una metamorfosis en su juego gracias al estilo de su entrenador.

En verano llegó a San Mamés el “loco” Bielsa. Muchos creían que el argentino fracasaría. Esta creencia incrementó por la forma de jugar que pretendía el técnico implantar y por los resultados de principios de Liga. Pero la reacción del equipo fue magnífica, y en cuanto se aclimató y acostumbró a las exigencias de Bielsa, el Athletic empezó a realizar partidos muy buenos, con un juego elegante acompañado de resultados positivos. Lejos queda el estilo histórico de los leones, ese que, sin embargo, le llevó a conquistar dos ligas de la mano de Clemente. Siempre que se hablaba del equipo bilbaíno se hacía de juego directo, balonazos, segundas jugadas, rechaces, juego aéreo…Dicho de manera coloquial: papapun p`arriba. Eso hasta que llegó Marcelo Bielsa. El “loco”, fiel a sus ideales y a su estilo, obvió la idiosincrasia del juego de su nuevo club y echó la pelota al suelo, le dio galones a un jugadorazo como Ander Herrera (menos mal que no juega contra el Betis), le está sacando un rendimiento espectacular a Fernando Llorente, ha reconvertido a Javi Martínez en un excelente central y a modificado por completo el juego de los vasco. 

Al final el camino más corto para el éxito es jugar bien. Y eso se le agradece al técnico argentino que, además, ha demostrado que no hacen falta declaraciones inoportunas y a destiempo para llamar la atención. Lo digo por cierto entrenador asturiano que afirmó que su equipo no era rival para el Betis y ya ha hecho las maletas. Se comió los mantecados pero no ha visto a La Borriquita.

sábado, 4 de febrero de 2012

El peor Betis en años


R. C. D. Mallorca 1 (Chori Castro) – Real Betis Balompié 0

El Betis sumó en Mallorca su cuarta jornada sin ganar ofreciendo una imagen lamentable, sin duda alguna, la peor de la temporada. Jugando así, el Betis es carne de Segunda. Urge un cambio de actitud que modifique el juego y los resultados.

Tratar de analizar el partido realizado por los pupilos de Mel es una fácil tarea. Tan fácil como triste tarea. El partido del Betis se resume así: no hubo partido. Jamás los verdiblancos ofrecieron algo digno de destacar o que sea plausible. Noventa y tantos minutos fueron desaprovechados por los béticos, que ofrecieron un repertorio plagado de errores, indecisiones, desgana, desidia y desinterés. Ni un triste disparo a puerta, ni una triste ocasión en todo el partido, ante un equipo muy corto y limitado.

Aquí acaba esta “no crónica” del “no partido” del Betis frente al Mallorca. La imagen ofrecida por los de Mel es para preocuparse. Como he dicho un poco más arriba, urge un cambio de actitud que modifique el juego y los resultados. Hace años que no veía a un Betis tan lamentable como el de hoy.

LO MEJOR: nada.
LO PEOR: todo.

martes, 31 de enero de 2012

Un tributo a Peregil


Hace unos días falleció Pepe Peregil. El popular tabernero y cantaor era bético, como está mandado. En el partido frente al Granada, la afición que se dio cita en el Villamarín le ha rendido un emotivo minuto de “silencio” escuchando un fandango al Real Betis.

Antes de empezar el partido comentaba con mi amigo Rafa que estaría bien que pusieran una canción de Peregil. Lo mismo debió pensar el responsable del club para este tipo de cosas. La voz peculiar y personalísima de Pepe inundó todos los rincones del Villamarín. A mi, y supongo que a muchos, se me heló la sangre, los vellos se estiraron hasta las mangas de mi camisa, se me puso un nudo en la garganta y contuve las lágrimas a duras penas. Y como el árbitro, persona sensible donde las haya, no dejo terminar el fandango, os pongo la letra para que la podamos leer e imaginarnos a Pepe cantándolo desde el eterno Cuarto Anillo.

Mi pasión, verde y blanca es su bandera.
Verde y blanca es mi pasión.
Lo conoce España entera
el grito de su afición:
que viva el Betis manque pierda.

Que descanse en paz y que en las calles de Sevilla, cuando se queden solas y desiertas tras un día cualquiera de Semana Santa, se pueda escuchar un susurro en forma de saeta. Hasta siempre Peregil.

domingo, 29 de enero de 2012

Inexcusable

Real Betis Balompié 1 (Pereira) – Granada C.F. 2 (Ighalo y Carlos Martins)

El Betis perdió ante un rival directo un partido nefasto, en el que no compareció hasta después del descanso. Los regalos y las facilidades son impropios de un equipo profesional de fútbol. A un equipo le tienen que ganar, nunca puede perder, y hoy, el Betis ha perdido.

La primera parte del equipo de Mel fue, sencillamente, ridícula. No merodeó el área rival y jamás le puso la intensidad necesaria a un encuentro muy importante, en el que tenía la posibilidad de abrir brecha con los equipos de abajo. Y a esta falta de profundidad y mordiente se le unió una desidia desesperante en la zona defensiva. Al primer gol sólo le faltó extender una alfombra roja para que el delantero del Granada se paseara por ella. Y el segundo mejor ni hablar. El fallo de Casto es tan grosero que si lo intenta hacer queriendo no le sale igual. 0-2 al descanso y el Betis desaparecido por completo.

Mel se equivocó en el planteamiento e intentó corregirlo en la segunda mitad. Pozuelo salió por Salva Sevilla y el Betis mejoró en ataque (empeorar era imposible) Después salieron Molina por un inoperante Rubén Castro y Pereira por Isidoro. El Betis apretó y creo numerosas ocasiones que falló, alejándose minuto a minuto la posibilidad de una remontada épica. El gol llegó tras una cantada del portero rival en un corner, cosa que aprovechó Pereira para enviarla a la red. De ahí al final, ni un triste ¡uy!

Las oportunidades pasan una sola vez. Hoy el Betis ha desperdiciado una de oro para alejarse del descenso y para ganar el gol-average al Granada. El próximo sábado tendrá otra en Mallorca. Trabajo queda durante la semana para lograr la victoria en Palma. Manos a la obra.

LO MEJOR: el detallazo de poner un fandango de Pepe Peregil en el minuto de silencio.
LO PEOR: el partido, por mucho que se mejorara en la segunda parte.

domingo, 22 de enero de 2012

Derbi justo

Real Betis Balompié 1 (Beñat) – Sevilla F. C. 1 (Negredo)

El derbi sevillano acabó en tablas en un partido igualado en el que cada equipo fue mejor que el otro en una parte. Los rojiblancos fueron superiores en la primera mitad y los béticos dominaron claramente los segundos cuarenta y cinco minutos.

Se preveía un partido con el Betis controlando el balón y el Sevilla contragolpeando, pero no fue así. Los de Mel no fueron fieles a su estilo y no supieron darle su sello al juego en la primera parte. Las ocasiones más claras fueron para los visitantes, pero Casto, una vez más, demostró que es un porterazo, evitando tres goles cantados. Sin embargo, el que se adelantó en el marcador fue el Betis. Una falta al borde del área la convirtió con maestría Beñat. El gol debería haber significado una inyección de moral y autoestima para con el juego de los de Mel. Pero tampoco fue así. Los de Marcelino siguieron dominando y, antes del descanso, una jugada de Navas por la banda terminó en la cabeza de Negredo para que éste la mandar a la red.

El derbi se inclinaba favorablemente para los de Nervión, pero las cosas cambiaron tras el descanso. El Sevilla no inquietó a penas el área bética, y los verdiblancos se vinieron arriba. El equipo bético empezó a mover el balón con más chispa, jugando como sabe. Empezaron allegar las ocasiones pero, esta vez, la puntería no estuvo del lado de los nuestros. Se puso todavía mejor el partido con la expulsión justa de Fazio. El dominio se incrementó pero sin suerte de cara a portería. En el último minuto se reclamó un claro penalti de Cáceres a Molina que el árbitro no vio.

Al final el empate hizo justicia con lo que ofreció cada equipo en el partido. Quizás los béticos nos sintamos peor porque el equipo de Mel fue de menos a más y tuvo la victoria muy cerca. También pudo haber sido peor.


LO MEJOR: el ambiente, el golazo de Beñat y Casto.
LO PEOR: no imprimir el estilo de juego desde primera hora.

jueves, 19 de enero de 2012

¡A por ellos!

El sábado a las diez de la noche, casi tres años y medio después, al Villamarín volverá el derbi sevillano. Los nervios se notan como van en aumento, y hay unas ganas enormes de ver el balón rodar por la hierba y disfrutar de un partido que siempre es especial y el más esperado del año.

Llegan los dos equipos de distinta manera al partido que cerrará la primera vuelta liguera. El Betis, pese a perder en Barcelona, ha recuperado la sonrisa que se le borró del rostro durante diez jornadas. En cambio, el Sevilla, lleva sin ganar desde principios de diciembre y está sólo tres puntos por encima del Betis. El equipo de Nervión está mostrándose muy fallón en ataque y concede muchas ocasiones, pese a ser de los menos goleados de Primera. Otro de los aspectos negativos del rival del sábado es la poca intensidad que le pone a su fútbol. Cuando Caparrós entrenaba al Sevilla, ganaron derbis por la casta y las ganas que le imprimían a su juego. Ahora es el Betis el que aprieta, presiona y atosiga al rival, con la salvedad de que, ganas aparte, dispone de jugadores que tocan muy bien el balón en el centro del campo. Por ahí es por donde el Betis debe y puede ganar a los de Marcelino. Presionando con criterio, no a lo loco, y sabiendo darle la intensidad necesaria al partido, los de Mel tendrán mucho ganado. Otro de los puntos fuertes que debe aprovechar el Betis es la buena racha goleadora de sus delanteros, cosa que no puede decir el rival. Lo que nunca debe hacer Mel como entrenador es, como cierto técnico portugués, renunciar a lo que hace habitualmente cuando llega un partido importante. El estilo y las maneras propias deben prevalecer siempre.


Es una oportunidad de oro para ganar al eterno rival. Desde 2006 no les vencemos a los sevillistas en Heliópolis. Ya es hora de volver a vencer y demostrar que la recuperación del Betis es una realidad. ¡A por ellos!

lunes, 16 de enero de 2012

Perdió maravillando


F. C. Barcelona 4 (Dos de Messi, Xavi y Alexis) – Real Betis Balompié 2 (Rubén Castro y Roque Santa Cruz)



Que el todopoderoso Barcelona que entrena Guardiola te gane entra dentro de la normalidad. Lo que no es normal es que un equipo como el Betis le quite la pelota al Barça, lo tutee y le remonte un 2-0 en el mismísimo Camp Nou. Y eso es lo que pasó hasta que a quince minutos del final Alexis hiciera el tercer gol culé.
El partido empezó con una doble ocasión del Betis que hizo albergar esperanzas a los verdiblancos. Pasó que dos minutos después de esas oportunidades el marcador reflejaba el citado 2-0 que sepultó, momentáneamente, las ilusiones béticas. Luego ocurrió lo increíble. El equipo de Mel se vino arriba, presionó mucho el juego del rival hasta el punto de quitarle la pelota. Fruto de esta mejoría llegó el gol de Rubén Castro que acortaba las distancias y abría una puerta al milagro. Y éste pareció que ocurriría cuando, un rápido contragolpe del Betis, acabó con el balón alojado dentro de la portería de Valdés porque Santa Cruz enseñó a todo el mundo como se chuta desde la frontal del área. El golazo del paraguayo hizo soñar a los béticos, pero entonces el Barça se dio cuenta de que la Liga se le ponía muy difícil y apretó para lograr la victoria. Los catalanes volvieron a adueñarse de la pelota y encerraron al Betis. El gol de Alexis no llegó hasta el minuto 75, cuando los béticos jugaban ya con un futbolista menos por la justa expulsión de Mario. Después llegó el cuarto al transformar Messi un discutido penalti de Dorado.
Hace un año el Betis, en la ida de la eliminatoria de Copa, maravilló a propios extraños gracias a su elegante juego y al pulso que le echó al Barcelona. Hoy lo ha vuelto a hacer pero demostrando que ni perdiendo por dos goles este equipo se rinde. Ojalá que la demostración de equipo que ha hecho el Betis en el partido de hoy sirva para que los verdiblancos sigan aumentando sus prestaciones y disfrutemos de una segunda vuelta más bonita y tranquila que la primera.
LO MEJOR: el juego del Betis.
LO PEOR: la expulsión de Mario, que se perderá el derbi sevillano.

domingo, 8 de enero de 2012

A medio gas


Real Betis Balompié 2 (Santa Cruz y Molina) – Sporting de Gijón 0

El Betis venció a un rival directo en un partido que tuvo como protagonistas a los arietes verdiblanco y al guardameta bético. Santa Cruz y Molina fueron los más destacados del encuentro junto a Casto, que realizó varias intervenciones que evitaron el gol rival. También hay que ser justos y reconocer el gran partido de Juanma y Mario.

Empezó el encuentro con un domino absoluto de los de Mel. Montero y Juanma entraban con facilidad por las bandas, facilitando las jugadas de ataque del Betis. Pasado los veinte minutos, Santa Cruz definió de maravilla un pase de Beñat para adelantar a los locales. El paraguayo está más fino y rápido y el Betis bien que lo está notando. Poco después Rubén Castro mandó el balón al palo en lo que podía haber sido la sentencia. Despertó el equipo asturiano con un par de llegadas peligrosas, casi siempre de la mano de Barral. Casto evitó el empate visitante mostrando una gran seguridad en todas las acciones que realizó. El partido se puso totalmente de cara con la expulsión de Lora al filo del descanso. Llegó la segunda mitad con la sensación de que el Betis resolvería rápido y que no pasaría apuros. Pero el equipo de Mel no supo materializar las contras que tuvo para poner tierra de por medio. Castro estuvo fallón y demasiado individualista y Molina también desperdició un mano a mano frente al portero sportinguista. Ya en el descuento llegó el segundo gol bético. La jugada comenzó con un despeje de Casto que evitaba un saque de esquina para el Sporting. El desvío del portero extremeño se estrelló en el banderín de corner y salió finalmente por la línea de banda. Tras el saque el Betis recuperó la pelota y realizó un rápido contraataque que acabó con Molina picando el balón por encima de Juan Pablo. Luego llegó la segunda expulsión de los visitantes y el pitido final, que pone al Betis en una situación cómoda con respecto al panorama de principios de diciembre.

La reacción del equipo bético le ha servido para distanciarse en seis puntos de la zona de descenso y situarse a tan solo tres puntos de la sexta plaza. Pero que nadie lance las campanas al vuelo. Hay que seguir mirando al tercero por la cola y, cuanto más lejos lo tengamos, mejor para todos.

LO MEJOR: la victoria, tercera consecutiva, que deja al Betis en mitad de tabla y más cerca de las plazas altas que de las de descenso.
LO PEOR: no sentenciar antes un partido cómodo ante un rival bastante inferior.